A propósito de estas fechas especiales que mueven las fibras más sensibles, hoy quiero compartir con ustedes un arte muy diferente, uno que toca las raíces profundas de Momentos de Caos.
Como creador, muchas veces las chispas de inspiración llegan de los lugares más inesperados. Curiosamente, la idea de explorar el pasado y la infancia de James nació en el 2017 tras ver Resident Evil: The Final Chapter en el cine. Esa narrativa de buscar los orígenes y la identidad de un héroe me dejó dándole vueltas a la cabeza en mi espacio de trabajo. Fue ahí cuando me reuní con Roberto Meneses para empezar a ilustrar y darle un rostro oficial, por primera vez, a los padres de James.
Aunque James nació oficialmente en mi mente en 1996 y se los presenté a mis amigos en el 2000 con esa fuerte influencia estética del side curtain de finales de los noventa (muy al estilo de la serie animada de Flash Gordon y el icónico Nick Carter), su infancia no se había materializado visualmente hasta casi veinte años después.
Para mí, era vital mostrar que James es un protagonista con raíces reales; un personaje que viene de un hogar humano, con valores firmes y una identidad propia. Este arte especial captura esa calidez inocente: un pequeño James dándole una taza de café caliente a su madre (un contraste con aquel arte del 2017 que hice para el Día del Niño, donde lo veíamos sosteniendo ese bate con rayas rojas y blancas que ya es un símbolo de su espíritu combativo desde pequeño). Aunque sus padres no aparezcan físicamente en la trama principal del cómic, su presencia se siente en cada decisión moral y en cada batalla que James enfrenta.
Espero que disfruten de esta ventana al pasado de nuestro guerrero favorito.


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